La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue (FACA-UNCo) presentó el 10 de septiembre dos iniciativas institucionales orientadas a potenciar el uso académico y productivo de su campo: “Regando nuestra Facultad” y “Proyecto de Integración Académico Productiva: Transformación hacia el Campo Escuela”.
Las propuestas plantean una intervención integral sobre la chacra de la Facultad con el propósito de consolidarla como un dispositivo didáctico de primer orden, capaz de vincular de manera más estrecha la formación de estudiantes con las prácticas productivas, la investigación científica y el desarrollo de experiencias académicas.
La presentación reunió a autoridades, docentes y graduados, quienes participaron de un intercambio destinado a analizar las posibilidades de desarrollo del campo y las necesidades que presenta su infraestructura para acompañar las actividades académicas de la institución.
Del campo productivo al campo escuela
Uno de los principales objetivos de las iniciativas es avanzar hacia una concepción del campo de la FACA como un espacio educativo integral, donde las actividades productivas puedan convertirse en oportunidades concretas de aprendizaje, experimentación y generación de conocimiento.
En este sentido, la propuesta busca favorecer una mayor articulación entre las distintas cátedras y los ciclos productivos que se desarrollan en la chacra. La intención es que estudiantes y docentes puedan contar con un ámbito donde los contenidos abordados en las aulas encuentren su correlato en experiencias prácticas vinculadas con la producción agropecuaria.
Esta integración permitiría fortalecer una enseñanza basada en la observación, la experimentación y el seguimiento de procesos productivos, incorporando al campo como parte activa de las estrategias pedagógicas de la Facultad.
Infraestructura para enseñar, investigar y producir
El proyecto “Regando nuestra Facultad” se inscribe en esta perspectiva y contempla mejoras destinadas a optimizar las condiciones de infraestructura necesarias para el funcionamiento del campo.
El fortalecimiento de estos recursos permitirá acompañar de manera más adecuada las actividades productivas y académicas, generando mejores condiciones para las prácticas de estudiantes y para el desarrollo de ensayos vinculados con diferentes líneas de investigación.
A su vez, la transformación del campo en un espacio académico-productivo busca ampliar las posibilidades para la realización de tesis de posgrado, trabajos experimentales y proyectos de investigación, no solamente de la Facultad de Ciencias Agrarias, sino también de otros grupos e instituciones del ámbito científico regional relacionados con las ciencias agrarias.
De esta manera, la chacra universitaria podría asumir una función que trascienda las necesidades propias de la formación de grado para convertirse progresivamente en un ámbito de referencia para la generación y transferencia de conocimiento agropecuario.
Una propuesta construida de manera participativa
Los dos proyectos fueron elaborados mediante un proceso participativo que involucró a las distintas áreas de conducción de la Facultad.
La metodología busca que las decisiones sobre el futuro del campo escuela sean producto de un análisis institucional amplio y que contemplen las necesidades de la enseñanza, la investigación y la producción.
El próximo paso será la presentación de las iniciativas ante el Consejo Directivo de la FACA, donde serán sometidas a consideración y debate. En esa instancia se analizará su pertinencia y podrán incorporarse modificaciones, aportes u observaciones antes de avanzar hacia las siguientes etapas de implementación.
Este procedimiento permitirá dotar a los proyectos de una perspectiva institucional y establecer prioridades de acuerdo con las posibilidades y necesidades de la Facultad.
Más producción para los comedores universitarios
Entre los objetivos planteados también aparece una dimensión vinculada con la producción de alimentos para los comedores universitarios.
El fortalecimiento de la actividad productiva de la chacra podría contribuir a incrementar la disponibilidad de alimentos destinados a estos espacios, articulando de este modo la función académica del campo con una necesidad concreta de la comunidad universitaria.
Esta perspectiva incorpora una dimensión social a la propuesta y permite pensar la producción universitaria no solamente como una herramienta pedagógica o científica, sino también como parte de una estrategia institucional orientada a generar aportes concretos para la comunidad.
La vinculación entre enseñanza, investigación y producción
La transformación hacia un Campo Escuela plantea, en definitiva, una oportunidad para profundizar la relación entre tres dimensiones centrales de la actividad universitaria: docencia, investigación y producción.
El desafío consiste en lograr que el campo funcione como un espacio dinámico, donde los ciclos productivos puedan acompañar el calendario académico y convertirse en escenarios para el desarrollo de prácticas, investigaciones y experiencias formativas.
Esta articulación permitiría, además, generar mejores condiciones para el intercambio entre estudiantes, docentes, investigadores y graduados, fortaleciendo una comunidad académica vinculada de manera directa con las problemáticas y oportunidades del territorio.
La presentación de los proyectos marca el inicio de una etapa de planificación y gestión destinada a concretar las mejoras necesarias para la chacra de la Facultad.
Las autoridades de la FACA ya iniciaron las gestiones orientadas a identificar y obtener fuentes de financiamiento que permitan avanzar con las obras y acciones previstas.
El objetivo es que la inversión en infraestructura y organización se traduzca en mayores posibilidades para la formación universitaria, la investigación y la producción.
Con “Regando nuestra Facultad” y el “Proyecto de Integración Académico Productiva: Transformación hacia el Campo Escuela”, la Facultad de Ciencias Agrarias se propone fortalecer un espacio que forma parte de su identidad institucional y proyectarlo hacia nuevos usos académicos, científicos y productivos.
La iniciativa apunta así a que la chacra deje de ser concebida únicamente como un espacio de producción y se consolide como un campo escuela universitario, donde aprender, investigar, experimentar y producir formen parte de un mismo proceso.




