En el marco de los 50 años del inicio de la dictadura cívico-militar en Argentina, la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) reafirma su compromiso con la memoria y la democracia a través del Museo de la Comunicación Regional, dependiente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (FaDeCS). El espacio abre sus puertas con una propuesta que combina la preservación del pasado analógico y la proyección hacia un futuro digital, invitando a la comunidad a reflexionar sobre la evolución de los medios y su papel en la historia patagónica.
Para su director, el docente Dardo Gobbi, el museo “no es solo un depósito de objetos sino un espacio vivo donde los visitantes pueden interactuar con equipos históricos de radio, televisión y prensa escrita”. La experiencia permite recorrer la transformación de los sistemas de comunicación en la región, desde los primeros soportes hasta las plataformas digitales actuales.
Con más de 4000 documentos digitalizados, el museo se ha convertido en un referente en la democratización del acceso a la memoria sonora y visual. Gobbi sostiene una premisa que interpela a las nuevas generaciones: “lo que no digitalicemos no formará parte de la historia”. Esta afirmación resume la urgencia de preservar materiales que, de otro modo, podrían perderse en el olvido.
La labor del museo trasciende el campus universitario en Roca – Fiske, articulando con instituciones como la Legislatura de Neuquén, en proyectos destinados a registrar testimonios sobre la memoria de la dictadura. Además, se impulsa un ciclo de entrevistas históricas a comunicadoras y comunicadores, fortaleciendo el vínculo entre investigación académica y compromiso social.
El museo no se limita a la exhibición: ofrece un servicio clave de digitalización de materiales analógicos, abierto a la comunidad. De este modo, se convierte en un puente entre la universidad y la sociedad, garantizando que la memoria colectiva se conserve y se difunda en formatos accesibles.
La iniciativa del Museo de la Comunicación de la UNCo reafirma el papel de la universidad pública como guardiana de la memoria y promotora de la reflexión crítica. En tiempos donde la historia reciente exige ser revisitada, el museo se erige como un espacio académico y social que combina investigación, extensión y compromiso ciudadano, recordando que preservar el pasado es también construir futuro.




