El encuentro, organizado por la cátedra de Fruticultura, tuvo como objetivo iniciar un plan de rejuvenecimiento y puesta en valor de los olivos que se encuentran en el acceso a la Facultad.
Estos ejemplares no son árboles cualesquiera: fueron plantados en 1947 por la Corporación Nacional Olivícola, en el marco de la Ley 12.916/46. Su presencia constituye un testimonio vivo de la historia agrícola argentina y un símbolo de continuidad en la región patagónica.
Durante la jornada, Tomasselli destacó la excelente calidad de los aceites regionales, resultado de las condiciones climáticas particulares de la Patagonia.
Alto contenido de ácido oleico, que otorga mayor durabilidad en el tiempo.
Elevadas concentraciones de polifenoles, que permiten catalogarlos como aceites nutracéuticos, con beneficios para la salud más allá de lo alimentario.
La actividad no se limitó a la valoración patrimonial: se acordó avanzar en actividades conjuntas entre la Facultad y el especialista, con el fin de potenciar la investigación, la transferencia tecnológica y la formación de estudiantes en torno a la olivicultura y la producción de aceites de calidad.
La UNCo, a través de su Facultad de Ciencias Agrarias, reafirma su compromiso con la investigación aplicada y la preservación del patrimonio agrícola. La puesta en valor de los olivos históricos no solo rescata una memoria viva de la región, sino que también proyecta un futuro donde la ciencia y la tradición se encuentran para fortalecer la identidad productiva de la Patagonia.




