El Complejo Universitario Regional Zona Atlántica y Sur (CURZAS) de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) participó activamente en la reciente Feria del Libro del Nodo San Antonio Oeste, reafirmando el compromiso de la universidad pública con la difusión del conocimiento y la construcción colectiva de la memoria histórica.
Integrantes del proyecto de investigación “Río Negro entre dos dictaduras (1966-1983): Estado, violencia y construcción de ciudadanía” presentaron publicaciones de su autoría, resultado de años de trabajo académico y de reflexión crítica sobre la historia reciente de la región.
Las obras expuestas fueron:
Silencios develados. Inteligencia, vigilancia y represión política en Norpatagonia. Viedma-Carmen de Patagones (1974-1983), de la Lic. Gladys Elvira (Editorial Prohistoria, 2026).
La huelga de IPASAM. Historia y memoria, de la Mg. Natalí Narváez (Editorial Imago Mundi, 2026).
Crónica en y por Malvinas. Aviones y papel de diario al servicio de la soberanía (1964-1968), del Dr. Carlos Sebastián Ciccone (Editorial Prohistoria, 2025).
Un espacio de encuentro cultural
La participación del CURZAS en este evento no solo permitió difundir investigaciones académicas, sino también abrir un espacio de diálogo con la comunidad. La feria se consolidó como un ámbito donde la producción universitaria se vincula con la sociedad, generando debates sobre memoria, ciudadanía y derechos humanos.
La presencia de la UNCo en la Feria del Libro del Nodo SAO reafirma su papel como institución pública que promueve la circulación del conocimiento y la reflexión crítica. Al compartir investigaciones que abordan la violencia estatal, la represión política y las luchas sociales, la universidad contribuye a fortalecer la memoria colectiva y a consolidar valores democráticos en la Patagonia.
La participación en estos espacios culturales demuestra que la universidad pública no se limita a la formación académica dentro de las aulas, sino que se proyecta hacia la sociedad. El CURZAS, en este sentido, se convierte en un puente entre la producción científica y la ciudadanía, reafirmando que el conocimiento es una herramienta fundamental para la construcción de un futuro más justo e inclusivo.




