Estudiantes del Centro Regional Universitario San Martín de los Andes (CRUSMA) participaron activamente en la Campaña de Reciclaje Electrónico N°15, organizada por la Cooperativa Telefónica de San Martín de los Andes (COTESMA).
La iniciativa tiene como propósito recopilar, trasladar, reparar, reutilizar y reciclar equipos eléctricos y electrónicos en desuso, evitando que estos residuos terminen en el basurero municipal o en vertederos clandestinos. La importancia de esta tarea radica en que los dispositivos contienen sustancias peligrosas capaces de contaminar agua, suelo y aire, generando riesgos para la salud de la población y el equilibrio ambiental.
En esta edición, cada vecino que se acercó con su basura electrónica recibió un plantín de especies autóctonas, aportados por el Parque Nacional Lanín. Este gesto no solo incentivó la participación ciudadana, sino que también reforzó el vínculo entre la comunidad y la naturaleza, promoviendo la restauración de la flora nativa.
El rol de los estudiantes del CRUSMA fue fundamental: brindaron asesoramiento técnico y práctico sobre los cuidados y requisitos de los plantines entregados. De esta manera, acompañaron a los vecinos en el proceso de incorporación de especies nativas a sus hogares y jardines, fortaleciendo la conciencia ecológica y el respeto por la biodiversidad local.
La jornada dejó en evidencia el valor de la articulación entre instituciones educativas, organismos públicos y organizaciones comunitarias, consolidando un espacio de aprendizaje que trasciende las aulas. La participación estudiantil reafirma la misión de la UNCo de formar profesionales comprometidos con el desarrollo sostenible y con la construcción de soluciones innovadoras frente a los desafíos ambientales contemporáneos.
En definitiva, la Campaña de Reciclaje Electrónico N°15 no solo permitió reducir el impacto de los residuos tecnológicos, sino que también se convirtió en una experiencia académica y social que proyecta nuevas oportunidades de cooperación y crecimiento. La UNCo, a través de sus estudiantes, demuestra que la educación superior puede ser motor de cambio y conciencia en la región patagónica.




